Frost: La Privatización Fortalece la Industria de la Energía en Brasil
25 de marzo del 2008 // Publicado como un servicio de noticias de IHS
Capitalizando en sus grandes reservas de petróleo crudo, Brasil aumenta sus esfuerzos de extracción de petróleo a través de plataformas de petróleo en alta mar, según Frost & Sullivan.
Su bien desarrollada infraestructura, proceso continuo de desregulación, reformas del mercado y privatización han creado un ambiente positivo para la inversión en la industria de la energía en Brasil.
Recientes análices de Frost & Sullivan sobre la industria de la energía en Brasil indicaron que existen posibilidades prometedoras en los mercados de petróleo terrestres y de alta mar en las áreas de automatización, técnicas de mantenimiento predictivas y preventivas, e inspección y reparo de oleoductos.
Las mismas son suplementadas con oportunidades de servicios de apoyo en alta mar, incluyendo bases, botes y helicópteros. Pueden también existir posibilidades para servicios de terceras partes compartidos.
Debido a la privatización parcial de la industria de la energía, analistas dijeron que el gobierno brasilero aun mantiene las riendas en áreas claves, tales como oleoductos y posesión por generaciones, también como posesión de compañías locales de distribución.
Aunque dicha reforma parcial creó incertidumbre en la industria, la misma ha ocasionado gran progreso al retirar barreras para la distribución en el mercado.
Aunque consumidores anteriormente eran forzados a comprar electricidad dentro de sus mismos estados, la privatización permitió a consumidores industriales y comerciales a tener acceso a fuentes de electricidad en cualquier parte del país.
Analistas indicaron que esta flexibilidad fue extendida a consumidores residenciales en el 2005, impulsando así la competencia al poder los consumidores comprar electricidad directamente de generadores.
“Por ejemplo, las descentralizadas actividades de obtención de Petrobras’ (una compañía de petróleo controlada por el estado) permitieron a varias unidades de la compañía a poder conducir actividades de obtención directamente o a través de su departamento de obtención de materiales,” indicó Srinivasa Reddy, un analista investigativo de Frost & Sullivan. “Esto ayudará a suministradores a establecer cooperación comercial directamente con el departamento de obtención de materiales para el suministro de maquinaria y equipo.”
Brasil fortaleció sus políticas de energía luego de implementar programas de privatización y reformas de energía para cumplir con sus crecientes demandas de energía, indicaron analistas. Esto ocasionó la política de energía renovable en el 2001, la cual está impulsando la compra de más de 3,000 megavatios de energía renovable para el 2016.
Analistas indicaron que el gobierno de Brasil también apalancó la posición del país como el productor y exportador mundial más grande de etanol al implementar su programa nacional de alcohol, Proalcool. Este programa dicta el uso de biocombustibles en la transportación, y posiblemente el mismo ayude a paulatinamente retirar todos los combustibles automovilísticos generados a través de combustibles fósiles, tales como la gasolina.
Se anticipa que el segmento de biocombustibles brasilero se convierta en líder participante en el mercado internacional, ya que un creciente número de signatarios del Protocolo de Kioto se están centrando en biocombustibles para reducir emisiones. Analistas indicaron que inversionistas del sector de biocombustibles disfrutarán de un amplio apoyo gubernamental a través de incentivos en sus impuestos.
El Acta de Regulación de Petróleo del 1997, otro esfuerzo de reformas de energía por el gobierno de Brasil, impulsó al sector privado a participar en la industria de petróleo y gas en la exploración, producción, refinamiento y distribución, indicaron analistas.
Como productor líder de energía renovable, el gobierno de Brasil también lanzó el programa de $2.50 billones de Electricidad para Todos para proporcionar electricidad a través de fuentes de energía renovables para más de 12 millones de personas para el 2008.
Brasil también posee las sextas reservas más grandes de uranio del mundo, indicaron analistas, con un almacén de casi 301,800 toneladas, proveyendo un gran ámbito para la generación de energía nuclear.
La estabilidad política de Brasil, ambiente de políticas favorables, aplicación de contratos, grandes mercados internos, fácil acceso a países vecinos y programa de integración de energía con Argentina, Bolivia y Venezuela hacen al mismo un destino favorable para la inversión, indicaron analistas.
“El gobierno ha puesto la fundación para el fuerte crecimiento económico al mejorar la solvencia externa e indicadores de liquidez, también como la posición fiscal y la posición de deuda pública,” indicó Reddy. “La creciente estabilidad macroeconómica puede ayudar a sostener el crecimiento económico y puede tener un impacto positivo en la demanda de energía.”
En conformidad con la anticipada tasa de crecimiento de 4% entre el 2008 y 2013 en Brasil, analistas indicaron que las reservas de energía posiblemente continúen creciendo a paso rápido hasta el 2020. Dicho crecimiento posiblemente sea encabezado por recursos de electricidad y de energía renovable.
Otros factores que impulsan el crecimiento de la industria de energía en Brasil son sus favorables factores demográficos. Analistas indicaron que Brasil es el país más densamente poblado en Latinoamérica, con la mayoría de su población residiendo en áreas urbanas. La penetración de aparatos que consumen energía y la creciente flotilla automovilística en áreas urbanas están teniendo un impacto positivo en la demanda de energía.
Fuente: Frost & Sullivan.